Tenemos una progenitora real y otra mítica, simbólica, alegórica.
La madre origina la vida, pero también la determina. Tenemos una progenitora real y otra mítica, simbólica, alegórica. Venezuela es madre superabundante, dadivosa, primordial. La imaginamos mestiza, bella, seductora, diosa, Miss. A veces, autoritaria, devoradora, bárbara, o mejor, Doña Bárbara.