Para quien no conozca la triste realidad que vive el periodismo latinoamericano debe resultar sorprendente el silencio de los medios sobre el atentado terrorista en Caracas. CNN en español interrumpió el 7 de agosto la transmisión del discurso del presidente Nicolás Maduro cuando este comenzó a mostrar videos, grabaciones telefónicas, fotos, confesiones, nombres de los detenidos y prófugos, etc. CNN daba así la pauta a la conducta que observan los medios del continente. El Mercurio de Chile, que habitualmente derrocha espacio para atacar a Venezuela, publicó un parrafito de una columna. Los medios que hasta ayer exigían evidencias sobre el atentado al que aún califican de “presunto”, ignoraron las revelaciones de Maduro. Sin embargo, la investigación que adelanta la Fiscalía Nacional de Venezuela está descubriendo elementos para un “plato fuerte” de un periodismo que se respete a si mismo. Es un bocado apetitoso incluso para la literatura y el cine. Sin embargo ha caído en un silencio que resulta vergonzante para la profesión del periodismo.
(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)
Estimado Presidente, querido hermano, compañero Nicolás Maduro;
Hermanos de Petrocaribe;
Compañeras y compañeros:
En las complejas circunstancias actuales vale la pena comenzar con una invocación a José Martí, cuando expresó que “La América ha de promover todo lo que acerque a los pueblos, y de abominar todo lo que los aparte. En esto, como en todos los problemas humanos, el porvenir es de la paz”.
Tras haber participado en una hermosa jornada junto al hermano pueblo venezolano, donde rendimos sentido tributo al eterno líder de la Revolución Bolivariana, hoy asistimos a esta Cumbre de Petrocaribe, inmensa obra de hermandad y compromiso con la integración de nuestros pueblos, resultado de la vocación solidaria de Chávez y de su patria.



